VIII Ejercicios Espirituales Diocesanos para Jóvenes 2016


Días: 7 (desde las 19:00 horas), 8 y 9 de octubre

Lugar: Santuario de Os Milagros

Dirige: Excmo. y Rvdo. Sr. D. Leonardo Lemos Montanet, Obispo de Ourense

Información e inscripción (antes del 4 de octubre):

616 714 412 (Luis Javier Seguín) / 698 186 480 (Delegación de Juventud)
gritojoven@gmail.com / juventud@obispadodeourense.com

¡¡VEN, TE CAMBIARÁ LA VIDA!!

Testimonios JMJ Cracovia 2016

María José Miguelez Carrasco - Verín (18 años)

Hemos llegado de Cracovia. Teníamos tanto miedo a partir en estos momentos que estamos viviendo de desacuerdo entre la sociedad… Pero allí éramos de muchos países, con muchos idiomas, pero todos nos sentíamos seguros, sin amenazas, sintiendo el calor de unos y otros, hablando un solo idioma: el que nos ha enseñado nuestro padre, el Padre de todos.
No puedo describir lo que siento en mi interior… ¡porque es algo que hay que vivir! No creo a quien dice que la juventud no participa en la Iglesia ya que nunca he visto en ningún concierto de ningún famoso tantos miles de jóvenes.
Algo que hemos podido vivir estos días ha sido la práctica de las obras de misericordia: los polacos nos daban de comer, de beber, nos acogieron y alojaron con gran hospitalidad haciéndonos sentir cómodos; y entre nosotros supimos consolarnos, corregirnos y perdonarnos.
Ha sido una JMJ en la que me he percatado de que ¡la juventud está de moda en la Iglesia! Y a los jóvenes: animaros a que vengáis a hacer viva a esta Iglesia; no os quejéis si no probáis esta alegría.


¡Esta es la juventud del Papa! Este ha sido el grito de ¡¡¡la Juventud de Jesús!!!


Testimonio JMJ de José Manuel Salgado Pérez (sacerdote de la UaP DE Verín):

 Los jóvenes: ¡esperanza de la Iglesia y de la sociedad!

¿Quién ha dicho que ser cristiano es aburrido? ¿Quién ha dicho que vivir la fe en Jesucristo es algo triste? ¿Quién ha dicho que la Iglesia es una institución del pasado? ¿Quién ha dicho que no hay jóvenes cristianos? La JMJ de Cracovia ha sido una ocasión magnífica para recordar al mundo que la Iglesia está viva y es joven, una oportunidad para recordar a los jóvenes que solo Cristo puede llenar los deseos de felicidad y plenitud que brotan en su corazón.

Como sacerdote recién ordenado esta JMJ ha sido un regalo de Dios, especialmente por poder acompañar a diez jóvenes de Verín que por primera vez participaban en uno de estos eventos. He podido contemplar cómo para muchos ha cambiado la imagen de la Iglesia, cómo han visto renovada su fe y han comprendido que la alegría es el signo distintivo de los discípulos de Jesús.

Me han impresionado profundamente dos realidades: en primer lugar la fe y la hospitalidad de los polacos. Polonia es un país que ha sufrido mucho, en el que la Iglesia ha pasado momentos de mucha dificultad y, en medio de tanto dolor, sorprende ver como su identidad más profunda ha sido y es ¡ser cristianos!
En segundo lugar, “me han roto todos los esquemas” los jóvenes de Siria, Egipto, Iraq, etc. que en medio de sangrientas persecuciones en sus países han acudido a Cracovia llenos de entusiasmo y sin perder la esperanza. Son un ejemplo de paciencia y fortaleza en medio de la prueba. He tenido la oportunidad de hablar con un joven de Iraq y me decía que son ellos quienes rezan por nosotros porque Europa, aunque no sufra tanta persecución como su país, es un continente que está rechazando sus raíces cristianas y ésa es precisamente nuestra gran tragedia: en la medida en que damos la espalda a Dios, vemos como nos deshumanizamos.

Ha sido un encuentro marcado por el testimonio y la presencia de santa Faustina Kowalsca y san Juan Pablo II. Estos dos apóstoles de la Divina Misericordia nos han acompañado y alentado en nuestra peregrinación.

¡En Cracovia nos hemos sentido miembros vivos de la Iglesia! ¡Hemos experimentado la presencia del Señor resucitado! ¡Nos hemos encontrado con el Dios de la Misericordia! ¡Hemos recobrado la alegría de la fe! ¡Hemos hecho lío, mucho lío!

Ante la Virgen de Czestocowa nos hemos dejado mirar por nuestra Madre del cielo que una vez más nos ha dicho: ¡Haced lo que Él os diga!

Y… ¡¡¡de Cracovia a Panamá!!! Preparamos ya la próxima JMJ en 2019 y, sobre todo, vivimos en el día a día la fe que en este encuentro hemos revitalizado: la fe en el Dios que en Jesucristo ha salido a nuestro encuentro, el Dios con entrañas de misericordia.

¡Recemos por los frutos de la JMJ! ¡Recemos por los jóvenes! Cada niño, cada adolescente, cada joven necesita encontrarse personalmente con Jesucristo y descubrir que solo Él puede colmar los deseos de felicidad y plenitud que surgen en su corazón. ¡No nos cansemos de llevar la Buena Noticia, que es el Evangelio, a la juventud!




Queridos jóvenes, escuchad lo que os dice san Juan Pablo II: “¡Id con confianza al encuentro de Jesús! Y ¡no tengáis miedo de hablar de Él!, pues Cristo es la respuesta verdadera a todas las preguntas sobre el ser humano y su destino. ¡Vosotros sois la esperanza de la Iglesia y de la sociedad!”.


Más testimonios de la JMJ

Testimonio de Javier Afonso Carrasco, 17 años (joven  de la Parroquia de Verín):

Debo decir, que estos días han sido una fantástica aventura que me ha servido para renovar mi fe.
La oportunidad de estar en Cracovia, junto a otros compañeros de Verín y del resto de Galicia, para asistir a una JMJ llena de alegría y la misericordia ha provocado en mi un cambio,  no solo en mi forma de ver la Iglesia, sino también en como manifestar mi amor por Dios.
Creo que estas jornadas han sacado todo lo bueno de la juventud del papa y nos ha reunido a todos como hermanos con el propósito de compartir nuestra fe.



Testimonio de Aida Méndez Sánchez , 14 años (joven  de la Parroquia de Verín):
La JMJ ha sido para mí un cúmulo de lecciones, de esas que se quedarán de por vida en mi cabeza. Este inolvidable e increíble viaje para acercarnos a Dios me ha servido para no juzgar a las persona por una primera impresión.

También he podido comprobar cómo, por amor a Dios, muchas personas son capaces de alejarse unos días de su vida cotidiana para ayudar a los demás, sin importarle entender “al cien por cien”, como a nuestro voluntario Gregorz, rebautizado por nosotros como Gregorio. Este chico de dieciocho años, sin esperar nada a cambio, hizo lo todo lo posible y más para que nuestra estancia en Polonia fuese tan maravillosa (¡hasta aprendió las frases más típicas de nuestro idioma!).

Pero si una cosa me llamó realmente la atención fue que daba igual el idioma que hablases, ¡en las calles de Cracovia todos éramos iguales! Solo Dios consiguió que nos entendiésemos, casi sin esfuerzo, con los otros países; ¡allí realmente sí parecía que todos tuviésemos el mismo idioma!
En Cracovia todos los problemas y preocupaciones desaparecieron porque solo se contagiaba alegría, ¡la alegría de la fe ha reunido a todos como hermanos con el propósito de compartir nuestra fe!


Testimonio de Francisco Blanco Álvarez, 14 años (seminarista menor de la zona de Verín) (¡el más joven de la peregrinación!)

Lo vivido en Cracovia ha sido una aventura. Para empezar diré que lo he pasado muy bien gracias a mis compañeros porque con ellos me he sentido especialmente cómodo; sin olvidarme lo cerca que hemos estado de Dios y del Santo Padre Francisco, nos hemos sentido unidos a su lado.

Yo me perdí un día en Cracovia y pude reencontrarme con  mi grupo gracias a la ayuda de unos italianos, ¡fue una aventura! Y pude experimentar que tantas veces que uno anda “perdido” en su vida, puede volver a reencontrarse gracias a la ayuda desinteresada de tantas personas que son el rostro de Dios en nuestro mundo.
Han sido muchas emociones… también me ha impresionado profundamente el testimonio de fe de tantos religiosos y religiosas. En fin, ha sido ¡una aventura inolvidable!




Testimonios de la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia 2016

En esta entrada (y siguientes) podrás leer con calma los testimonios completos de algunos de los jóvenes que han participado en la pasada Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia 2016:

Melissa Salgado Pérez, 21 años (de la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús)

Una JMJ siempre es un momento de gracia y de alegría. Esta era para mí la segunda, después de participar en el 2011 en la de Madrid.
Yo, junto con otros 10 jóvenes de Verín y los seminaristas de nuestra diócesis, acompañados por otros grupos de Galicia, emprendíamos camino hacia Cracovia el 26 de Julio a este encuentro con el Papa.
Fueron 10 días cargados de emociones, de alegrías y de momentos inolvidables.
Visitamos Praga y París, pero sin duda que los mejores días fueron en Cracovia.
Puedo reconocer que a esta JMJ yo iba con miedo, e incluso con menos ganas que a Madrid, pero bendito el momento en el que dije si voy, me lancé y me encaminé a Cracovia, no me cansaré de dar gracias a Dios.

Me sorprendió la enorme generosidad de la gente en Cracovia, aunque no me alojé con familias pude ver y sentir su entrega con nosotros; cuando el sábado, caminando los 8 km para llegar al Campo de la Misericordia y participar en la Vigilia, familias enteras salían de sus casas a darnos todo lo que tenían, ya fuera agua, comida o simplemente una sonrisa animándonos; sentí como no importa el idioma, la nacionalidad... Nos unía el amor en Jesuscristo. Y por supuesto que no me puedo olvidar del voluntario que nos acompañó cada día en Cracovia, un chico joven, de apenas 18 años que se desvivió por darnos lo mejor de él, aunque apenas nos podíamos comunicar por palabras sus gestos, su sonrisa y su entrega lo decían todo.

Para mí el momento más especial fue el sábado a la noche, con la exposición del santísimo, nunca dejará de sorprenderme el silencio de millones de jóvenes ante su presencia, en nuestro mundo, lleno de constantes ruidos, solo Él es capaz de callarlos.

Y no puedo dejar de mencionar lo mucho que me impresionó el testimonio de Rand, una joven Siria que participó con otros 20 jóvenes de su país en  esta JMJ, con sus palabras sinceras pude darme cuenta de lo actual y real que es la muerte de tantos y tantos cristianos, jóvenes como tú y como yo que cada día mueren a causa de su fe en Cristo, que la chica que en ese momento estaba hablando había arriesgado su vida por estar ahí, que ya había perdido a varios de sus amigos y que no sabía que le esperaba al regresar a casa. Creo que a todos nos emocionó su valentía y nos hizo preguntarnos ¿y hasta donde llegaría mi amor por Jesús?

Con esta JMJ renové mi fe en Cristo, me sentí importante para Él a través del sacramento de la penitencia, Él me fortaleció con su perdón. Y me atrevo a hacer mías las palabras del Papa Francisco: "Dios me ama tal como soy, no hay pecado, defecto o error que lo haga cambiar de idea".

  

Testimonio de Fran González Diz (joven de la Parroquia de Verín)

Mi nombre es Fran y tengo 14 años. Si alguien hace tres años me contara como iba a ser mi futuro a día de hoy...no lo hubiera creído. Yo era un chaval como tantos otros que protestaba y lloriqueaba cuando alguien decía en casa hay que ir a Misa!!! Hasta cuando teníamos una celebración Bautizo, Boda o Comunión pedía que estuviera la Iglesia llena para no entrar...que rollo!!! Todo cambió a raíz de prepararme para el Sacramento de la Confirmación. Me uní al grupo Parroquial junto con jóvenes como yo y sacerdotes estupendos que se interesaban por nuestras inquietudes, preocupaciones, problemas e incluso nuestros gustos. A través de ellos y de la palabra de Dios entendí muchas cosas que sentía y encontraba curas o alegrías por ellas. Me ofrecieron ir al encuentro de las juventudes Europeas el año pasado en Ávila por supuesto que acepté, en casa no lo podían creer, que quisiera voluntariamente participar de algo que tenía que ver con la Iglesia, con la de veces que hice enfadar a mi madre y mi abuela!!!. El encuentro fue genial, no sólo rezamos y escuchamos la palabra de Dios, participamos en juegos con jóvenes de distintos lugares, ayudamos a las monjitas a recolectar fruta, ayudamos y colaboramos en todo lo que pudimos...y sabéis que? Me sentí genial! El regreso de esa convivencia no me fue nada fácil, ya que enfermé de salmonelosis y la verdad es que fueron días horribles. Mucha gente se interesó por mi estado y cada día familiares, amigos y los sacerdotes rezaban y me animaban, también hubo gente que le dijo a mi madre ¿por qué no denunciáis? Igual os compensan por eso...tanto mi madre como yo no podíamos creer lo que escuchábamos... ¿es que se arregla todo con dinero? ¿Es que no piensan que lo que comí nos lo hicieron con todo el amor del mundo, gratis y con las mejores intenciones? Como íbamos a denunciar a quien nos abrió las puertas y nos dio de comer... A raíz de ahí comencé a colaborar con la Iglesia, cada Domingo acudía a mi cita con Jesús por voluntad propia. Un día nos dijeron que se celebraba la JMJ en Cracovia, fui uno de los primeros en apuntarme, no he sido buen estudiante, y mis padres me dijeron que si no me esforzaba no podría ir...Así que me puse manos a la obra y lo conseguí. Muchos Domingos y ferias montábamos un puesto donde vendíamos galletas magdalenas y cosas que hacíamos nosotros y que la gente nos donaba para conseguir dinero para ese viaje, y sabéis ¿qué? Pues que la gente era muy bondadosa con nosotros y nos ayudó en todo lo que pudo. Llegó el día en que se cumpliría nuestro sueño, llenos de alegría emprendimos viaje y con ganas de comernos el mundo. He conocido muchos sitios, a mucha gente de otros países y hasta he hablado inglés, que si me ve mi profe Chiqui, no se lo cree. Ha sido algo muy difícil de expresar, ver y sentir a tantos jóvenes como nosotros unidos ante ese Jesús que nos quiere enseñar a vivir felices. Y la felicidad me he dado cuenta que no se encuentra en el sofá con la play, ni con el móvil de última generación... la felicidad la he encontrado entre la gente que me ha ayudado, escuchado y regañado...la he encontrado cuando he reconocido mis falta y he pedido perdón...que descarga se siente!! Es paz interior....gracias a todos los que me habéis ayudado, a quitar esta venda de los ojos, gracias a los que me ayudáis a ser cada día mejor!!


 


Testimonio de Pablo Vega dos Santos, 15 años (joven de la Parroquia de Verín):

Este último mes 12 jóvenes de Verín hemos estado en la Jornada mundial de la juventud en Cracovia. Fueron unos días inolvidables, visitando países como Francia República Checa y también Polonia. Lo que más me impresionó de este evento a parte de todas las personas que fueron, fue la gran fe en Dios que tienen los jóvenes de todo el mundo. Algunos de Verín tuvimos la gran suerte de ver desde cerca al papa. También quería agradecer a todas esas personas que colaboraron con nosotros... gracias... Y la siguiente a Panamá.


Testimonio de Iván Paradela Alonso, 16 años (seminarista menor de la Parroquia de Oímbra):

Fue una experiencia muy enriquecedora para todos aquellos que asistimos a la JMJ de Cracovia, al principio estábamos un poco  asustados pero cuando llegamos y empezamos a conocernos fue todo más modesto. Al principio estaba algo nervioso ya que nunca asistiera nunca antes a una JMJ. Pero después me di cuenta de que nunca antes volvería a tener la oportunidad de estar presente en un acto tan importante  aunque pienso en volver a la siguiente que se disputará en Panamá en 2019.


Testimonio de Arancha (joven de la Parroquia de Verín):

El pasado 26 de julio jóvenes de Verín iniciamos un viaje donde recorrimos más de media Europa. Hemos cruzado países tan grandes como Francia o Polonia. Hemos conocido gente y compartido momentos que ya forman parte de nosotros. Hemos conocido al Papa y hemos descubierto que más de dos millones de jóvenes como nosotros y nosotras comparten la fe, y que sobre todo, la viven.
Es bueno llegar a casa y descubrir que ya no eres la misma, que algo bueno ha cambiado dentro de ti, que te dice que vivas distinto, en la fe, en el prójimo, en el amor. Algo que te dice que seas una versión mejorada de ti misma.
Nos vemos dentro de tres años, con la misma ilusión, las mismas ganas y la misma fe en Panamá.


Testimonio de Iria Diz Blanco, 15 años (joven de la Parroquia de Verín)


En este último mes la gente de Verín junto con otros países hemos experimentado esta ocasión  que nos refuerza espiritualmente como personas. Creo que ha servido de mucho tanto a nivel espiritual como personal, algo que no se olvidará jamás. El saber que sales de tu país con un grupo de jóvenes dispuestos a ver al Papa supone en ti una experiencia inolvidable, algo que repetirás una y otra vez, al ver tanta gente reunida de diferentes países, todos con una misma creencia me ha aportado cantidad de sentimientos emotivos. Gracias a todas las personas que colaboraron para hacer esto posible, y nos queda Panamá en 2019 que la esperamos ansiosos.




Peregrinación de la juventud a Los Milagros 2016


Un año más se celebra en nuestra Diócesis la Novena a Nuestra Señora de los Milagros, este año de forma especial, al estar inmersos en el Año Santo de la Misericorida y en la celebración del 1700 aniversario del nacimiento de San Martín de Tours, patrón de nuestra ciudad y diócesis. Y un año más que los jóvenes tenemos un día para acercarnos a junto nuestra Madre; sin duda un buen momento para a presentar y poner en sus manos nuestros proyectos para este curso que empieza.

Pues bien, desde la Delegación de Juventud, te invitamos a que te pongas en camino a los Milagros con nosotros:

La peregrinación la haremos en la noche del día 2 al día 3 de septiembre (viernes a sábado), y al llegar a los Milagros por la mañana participaremos en la Eucaristía de 7:30 horas y nos volveremos a Ourense en autobús.

Por todo esto, recuerda;

Nos juntamos el día 2 a las 23:15 h. en la Plaza Bispo Cesáreo (Alameda al lado del Obispado)

*Recomendaciones:

-Bebida (agua o isotónica) y frutos secos, chocolate...

-Zapatillas deportivas con suela y que no sean nuevas.

-Chuvasquero

-Calcetines traspirables y un par para cambiarte

-Chaleco reflectante

-Linterna

-Dinero para el bus de vuelta

Para cualquier duda, pregunta, sugerencia... en el correo de la Delegación de Juventud o en el número de teléfono: 698 186 480

¡Pásalo e invita a más gente!


Nos vemos el día 2 a las 23:15 h. en la Alameda al lado del Obispado